miércoles, 18 de abril de 2018

Nena Modigliani (Parte II)

Ahora, antes que el planeta explote, debería decirte unas cuantas cosas. No cosas normales de esas que se van por las orillas, como siempre, como se van todos y continúan con sus infames monólogos sin escuchar a los demás, sin parar la lengua ni limpiarse los oídos. Cosas serias, duras, como las que se guardan y se dicen antes de la guerra. Ahora, cuando las calles y las almas son más frías, debería tenerte al lado para cantar y bailar una de esas canciones de amor. Para que los días se hagan más livianos y así aguantar cada grito, cada herida sin arrugar los ojos. Ahora que llueve y la lluvia hace espejos en el piso y veo mi rostro pálido y alargado, ahora que el suelo está frío y los olores son más olores, húmedos y puros. Ahora debería iniciar nuestra conversación muy a mi estilo de conversación-estilo-libre y mandarte "y tú qué tal" y verte guardar silencio mientras tomas el resto de tu cerveza y caminas por el lugar y cantas esa canción de Pink Floyd que nos recuerda al infierno y arrojas la lata contra el piso y recitas ese bello poema de Bukowski que dice eso de que el amor es un perro del..

Nena, estamos aquí en las orillas de la tierra, en los bordes de la civilización, y somos los televidentes de la estupidez planetaria y no hay más por hacer. Pero debemos guardar un abrazo para los días malos y unos tantos más para los días normales, para esos días en los que es más fácil aligerar el paso y regalar sonrisas, para esos días en que es más sencillo soportar la mierda del mundo.

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4 comentarios:

  1. ¡Hola!

    Qué composición tan bonita, tanto por la magia de las palabras como por la imagen tan perfecta que has elegido.

    Un abrazo

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    1. Gracias por pasar, Juan. Y sí, eso de escoger es una foto que vaya con el texto es, casi siempre, una suerte de peripecia de colores y sensaciones.
      Un saludo.
      Nos seguimos leyendo.

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  2. Tus palabras me trasladan al momento que describes...
    la lluvia
    Lo que no le hablaste
    lo que te molestó en esa Nena que te sigue encandilando...
    Y ves el reflejo de la lluvia en la vereda
    y quizás la figura de tu Nena
    metida en algún rincón del corazón


    Transportas muchacho
    con tus palabras
    hechas canción

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    1. Siempre hay palabras y recuerdos que se mezclan. Siempre hay olores. Siempre hay personas allí, en medio de la oscuridad, que nos llaman.

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