jueves, 3 de diciembre de 2009

Rojo como la sangre

Tu olor a veces es el de guaduas húmedas, así como es tu voz una extraña mezcla de melancolía y cervezas. Tengo la capacidad de reírme de cualquier bicho así este se sienta feliz, sé bailar tan poco que llego a ser decepcionante para algunos, pero no es simplemente no hacerlo, ya lo sabes, puedo ver que tú lo haces con un insecto y medio cierras los ojos y enarcas los labios, él está feliz, por dios, está feliz, yo río.

Tus penetraciones son distintas a mis penetraciones, pero, aunque las tuyas sean distintas a las mías, puedo hundir mi nariz en tu pelo, y sentir que tu rojo es la mismísima sangre dios. Tu olor a veces me recuerda mi infancia, a las guaduas. Las cosas suelen ser simples, algunos solemos ser decepcionantes y otros simplemente no te comprenden.

No comprender a una mujer o que ella necesite explicaciones de parte de él es demasiado brusco o sucio, es tan malo como robarle las monedas a los mendigos y muestra las pocas neuronas (o lo mal emplea de ellas) que se puede tener, la música es como los olores solo que en una frecuencia diferente, escucho Janis Joplin, ella dice, llora, llora nene. Janis tan muerta y tan desgarrada me trae recuerdos mal ubicados, una mujer puede decirte esas cosas y no tener remordimientos, las lágrimas son diferentes en sus palabras y con sentidos diferentes a los míos, como que se les ame, o se les desprecie, lo mismo.


Nena, los olores son diferentes, y las personas pueden ser felices, como los animales, vulgarmente felices y llenos de colores. Con la gente no sucede nada, solo que pueden no comprenderte o aparentarlo, Janis retruena aquí Have another little piece of my heart now, baby, you know you got it if it makes you feel good, Oh, yes indeed. Ella es incomprensible y sensible. ¿La puedes imaginar al lado de algún insecto? Sé que se puede llegar a ser cruel, ese pensamiento lo es, me hace reir, sentirme lejos y feliz.